¿A qué no lo sabías? Parte III

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¿A qué no lo sabías? Parte III

Seguimos con los rituales que lleva las bodas. Comprobamos que la mayoría de las tradiciones están volcadas en la novia y su indumentaria, pero hay algunas, aunque pocas, en las que también el novio es protagonista.

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El velo de la novia

En la época griega y romana el velo de la novia era un elemento más supersticioso que religioso. Protegía a la novia de envidias y malos espíritus que le desearan un desgraciado matrimonio durante la misma ceremonia. Esta tradición se extendió hasta la época medieval.tradiciones-y-costumbres-boda-blanco

Hay quien dice que el velo se utilizaba cuando la boda era concertada, en la que muchas ocasiones los novios no se conocían y con el velo que cubría el rostro de la novia, aseguraban que el futuro esposo no se arrepentiría antes de terminar la ceremonia que es cuando la novia dejaba el rostro al descubierto .

Hasta el siglo XIX no se considera el velo como un elemento de pureza como marcan las directrices de la religión cristiana. Es en este momento cuando la novia se ve obligada a cubrirse la cara como muestra de su virginidad ante el novio y los invitados.

La liga

La mayoría de las investigaciones parecen indicar que el origen de esta costumbre está en la corte francesa durante el siglo XIV.  En ese entonces se creía firmemente que el obtener un trozo del vestido usado por la novia en el día de su boda traería a quién lo tuviera, gran cantidad de éxito y buena fortuna.  Como resultado, las pobres novias liga-de-novia-encaje-y-perlas-azulesacababan con su precioso traje completamente destrozado ya que se producía una verdadera cacería por lograr un trozo de “buena suerte”.

Para salvaguardar tanto al vestido como a la propia novia, comenzaron a utilizarse pequeñas ligas adornadas que se llevaban bajo el vestido.

La tradición de lanzar la liga viene de Francia y el inicio de la costumbre fue por el siglo XIV. Entonces, los hombres invitados al enlace perseguían a la novia después de la ceremonia para quitarle la liga, pues se decía que traía buena suerte. Esto daba lugar a situaciones incómodas, por lo que la costumbre evolucionó y era la novia la que, al ser perseguida, lanzaba la liga. Se decía que el hombre que la recogiera era el siguiente en casarse.

Continuará…

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